Inventario de biodiversidad de un lugar que, si llegara a limpiarse de sus lodos tóxicos, ganaría en número de especies hasta llegar a ser uno de los lugares más bellos y ecológicamente rico de todo el continente Europeo.
Autor: Gonzalo Núñez-Lagos Laborda
La presa vieja del Aulencia, o de Valmenor, es una presa realizada entre 1942 y 1946 para garantizar el suministro de agua a varios pueblos de la comarca, que quedó en desuso en 1975.
Se encuentra ubicada a caballo entre los municipios de Colmenarejo y Valdemorillo, en el cauce del río Aulencia, dentro del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y su Entorno, en las coordenadas (40.517035, -4.023420), aproximadamente a unos 730 msnm.
Se trata de una presa de gravedad, proyectada por D. Felipe Mellizo Contreras, cuya construcción finalizó en 1946, con las siguientes características: una cota de coronación de 735 metros, una altura desde cimientos de 21 metros, una longitud de coronación de 73 metros, y una superficie inundable de 7 hectáreas.
Como se ha indicado anteriormente, se encuentra dentro del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y su Entorno (Ley 20/1999, de 3 de mayo, modificada por la Ley 4/2001, de 28 de junio). Dentro del mencionado espacio protegido, se encuentra enclavada en una de las zonas de máxima protección del parque, que son, según indica su normativa de creación “aquellas de mayor interés y valor ecológico con los ecosistemas mejor conservados”. El objetivo prioritario en estas zonas, según el PORN (Decreto 26/1999, de 11 de febrero) y la propia ley de declaración, es conservar los recursos naturales, culturales y el mantenimiento de los procesos ecológicos para evitar su degradación. Dentro de estos se incluye expresamente, los sotos y vegas de los ríos Guadarrama y Aulencia.
Además, dicha zona es LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) número ES 3110005 «Cuenca del río Guadarrama», y se encuentra muy cercana tanto a la ZEC (Zona de Especial Conservación) ES0000056 «Cuenca de los ríos Alberche y Cofio», como a la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) 56 «Encinares de los ríos Alberche y Cofio.
Desde el punto de vista ambiental, vamos a analizar las distintas comunidades que se encuentran en la presa y su entorno, y que utilizan tanto la lámina de agua, sus orillas, la estructura de la propia presa o el entorno, para desarrollar sus actividades biológicas.
VEGETACIÓN.
La vegetación del embalse del Aulencia y alrededores, es uno de sus máximos exponentes ambientales que requieren protección, y que ha dado lugar como indicamos anteriormente, a considerar esta zona fluvial del río Aulencia, como zona de máxima protección del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y su Entorno.
Nos encontramos a las puertas de una garganta fluvial en la llamada falla meridional de la sierra de Guadarrama, sobre unos 800 msnm, que genera como consecuencia de sus sinuosos trazados y distintas orientaciones, la mezcla de plantas termófilas por el sur, y de especies de ambientes frescos mediterráneos, por sus laderas orientadas al norte.
Como consecuencia de su escarpado relieve, y asumiendo la lógica intervención humana, nos encontramos con entornos mucho menos antropizados que las zonas aledañas, lo que ha dado lugar a una vegetación, en ocasiones climácica, y con una extraordinaria diversidad vegetal y ejemplares concretos de espectacular porte.
Así, la vegetación leñosa dominante en la zona de ladera es un encinar carpetano (As. Junipero lagunae-Quercetum rotundifoliae) formado mayoritariamente por ejemplares de encina (Quercus rotundifolia), con algunos excelentes individuos, intercalados con espectaculares pies de enebro de la miera (Juniperus oxycedrus ssp. badia), pino piñonero (Pinus pinea) y pino negral (Pinus pinaster) en el estrato arbóreo; estando acompañados en el plano arbustivo, entre otras, por jara pringosa (Cistus ladanifer), esparraguera (Asparagus acutifolius), tojo alfiletero (Genista hirsuta), retama negra (Cytisus scoparius), retama de bolas (Retama sphaerocarpa), torvisco (Daphne gnidium), cantueso (Lavandula pedunculata), romero (Salvia rosmarinus) o mejorana (Thymus mastichina).
En las zonas de ladera más umbrosas y en las más influidas por el cauce del río Aulencia, este encinar ligeramente más húmedo, presenta valiosas intrusiones luso-extremadurenses, donde se pueden destacar excelentes bosquetes de quejigos (Quercus faginea ssp. broteroi), acompañados de especies como arce de Montpelier (Acer monspessulanum), cornicabra (Pistacea terebinthus), labiérnago (Phillyrea angustifolia), rusco (Ruscus aculetaus), jazmín silvestre (Jasminum fruticans) o retama loca (Osyris alba), e incluso algunos pies relictos de melojo (Quercus pyrenaica).
La combinación de zonas umbrosas y escarpes rocosos junto a la presa y el cañón del Aulencia, crea comunidades rupícolas muy interesantes, donde se debe destacar especies como el clavelillo de roca (Dianthus lusitanus), dedalera (Digitalis thapsi), ombligo de Venus (Umbilicus rupestris) o rusco (Ruscus aculeatus), junto a una muy interesante comunidad de helechos, destacando: (Asplenium adiantum-nigrum; A. onopteris; A. billotii; A. ceterach; A. trichomanes; Anogramma leptophylla; o Cheilanthes tinaei).

Presa Vieja, por el lado de Valdemorillo
En la zona de ribera del río Aulencia y su embalse, encontramos una faja arbórea con predominio, en las zonas más alejadas del cauce, del fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia); y que conforme nos acercamos a las orillas se acompaña de nuevas especies como los sauces sarga negra (Salix atrocinerea) y bardaguera blanca (S. salviifolia); además de chopos (Populus nigra), higueras (Ficus carica) y saúcos (Sambucus nigra), para finalmente y junto a la lámina de agua, encontrar una interesantísima población de aliso (Alnus glutinosa), con buenos ejemplares, que generan en invierno una población de aves alimentándose de sus piñas, destacando el jilguero lúgano.
Es destacable también, en el embalse, y gracias al mantenimiento estable de su lámina, de una excelente orla de enea o espadaña (Typha domingensis), especie poco frecuente en la zona de sierra y rampa, y que proporciona espacio seguro de descanso y reproducción a numerosas especies de aves y otros animales, siendo uno de los elementos más importantes y valiosos de esta zona del cauce del Aulencia.
Junto a la enea y en las orillas del embalse, encontramos también otras herbáceas como juncia olorosa (Cyperus longus), lirio amarillo (Iris pseudacorus) o junquillo (Eleocharis palustris).
En relación con otras especies de flora de alto valor, debemos poner de manifiesto que, en la presa vieja y alrededores, encontramos cuatro especies de narcisos de las seis con la que cuenta la Comunidad de Madrid (N. coronatus, rupícola, bulbocodium y cantabricus), siendo tanto Narcissus cantabricus como bulbocodium, especies poco frecuentes fuera de la zona de estudio. Además, se localizan por la zona, al menos siete especies de orquídeas, con: Ophrys tenthredinifera, Himantoglossum robertianum, Androrchis tenera, Anacamptis champagneuxii, morio y papilionácea; y Serapias lingua.
MAMÍFEROS.
Dentro de las especies animales que albergan un espacio determinado, los mamíferos son con diferencia, los más esquivos y difíciles de observar, siendo en muchas ocasiones sus indicios los que van a dar una imagen aproximada de las especies que habitan ese determinado enclave. La zona del embalse del Aulencia, su cañón fluvial, y los encinares y pinares circundantes, tienen una rica comunidad de mamíferos, resultado de un espacio bastante bien conservado dentro de un parque regional. En la zona de estudio, por tanto, podemos encontrar las siguientes especies:
Respecto de la familia de los ungulados, mamíferos que se apoyan y caminan con el extremo de los dedos, encontramos en la zona de estudio tres especies, que son, sin lugar a duda, las más conspicuas de todas las especies de mamíferos del Aulencia, tanto por su tamaño, como por su comportamiento.
- El jabalí (Sus scrofa), resulta una especie muy común en la zona, utilizando los zarzales del embalse como punto de alimentación y descanso, llegando a observarse en altas densidades.
- El gamo (Dama dama), ha incrementado mucho su población tanto en Colmenarejo como en Valdemorillo desde principios del siglo XXI, siendo por tanto una especie abundante en general y relativamente fácil de observar en el espacio de estudio.

Gamos
- Un pariente menor, el corzo (Capreolus capreolus), ha aumentado su presencia en Madrid en los últimos años, apareciendo ya en la zona de estudio, como consecuencia de que requiere zonas tranquilas, con acceso al agua y arboladas; siendo por tanto el embalse del Aulencia y alrededores, un espacio ideal para el establecimiento de la especie, y un corredor verde excepcional para conectar las boyantes poblaciones de la sierra con el piedemonte madrileño.
Pasando a los mamíferos carnívoros, encontramos en la zona al menos siete especies. La más frecuente y visible, siendo el único cánido de la zona, es
- el zorro (Vulpes vulpes), especie habitual en la zona del Aulencia, donde ha sido avistado en numerosas ocasiones.
- La gineta (Genetta genetta), es un vivérrido de hábitos nocturnos que tiene una buena densidad en la zona tanto del embalse, como del cañón, observándose sus característicos cagarruteros en varias zonas muy visibles alrededor del embalse.
En lo relativo a los mustélidos, encontramos al menos tres especies seguras, y otras tres muy probables.
- La garduña (Martes foina) resulta una especie residente en la zona, pero difícil de detectar, que claramente habita la zona, tendiendo querencia por zonas de roquedos y construcciones humanas.
- El tejón (Meles meles) resulta también una especie radicada en la zona, encontrándose cerca alguna de sus complejas madrigueras, ya que es un habitante típico de sotos y fresnedas. Por último,
- el visón americano (Neovison vison), especie invasora americana que apareció en Madrid por sueltas de granjas peleteras, es un habitante poco común, pero que aparece ocasionalmente en la zona de estudio.
- Respecto al turón (Mustela putorius), y la comadreja (Mustela nivalis), son especies que no se han detectado en la zona del embalse del Aulencia, pero habiéndose visto y detectado por fototrampeo en zonas cercanas, es muy probable su presencia allí.
- Respecto a la nutria (Lutra lutra), especie catalogada “En peligro” ha tenido en los últimos años y claro incremento por la mejora del estado fluvial de nuestra autonomía, y habiendo desaparecido del Aulencia en los años 70, es probable que, habitando el cercano embalse de Valmayor, esté utilizando el cauce del río como corredor verde. Esta especie, de acometerse la limpieza de los lodos y recuperarse la población piscícola del embalse, se vería claramente beneficiada, ya que el espacio presenta todas las características necesarias para su presencia y establecimiento.
- Pasamos a referir una especie que, en los últimos años ha tenido un importante incremento en la Comunidad de Madrid, y que ha sido ya visto en la zona del Aulencia. Nos referimos al meloncillo (Herpestes ichneumon), la única mangosta europea que ha encontrado en los zarzales y sotos del Aulencia, el espacio adecuado para medrar y reproducirse. En los últimos años, como consecuencia de sus hábitos diurnos y del incremento de su distribución, ha pasado a ser un habitante habitual de la zona de nuestro estudio.
Antes de pasar a nuevos géneros, debemos volver a reseñar que, la zona del embalse del Aulencia, con seis especies seguras, tres probables y una posible, alcanza una situación, si no óptima, ya que faltarían los carnívoros apicales ibéricos, si subóptima, no siendo frecuente esta situación en el entorno en que nos encontramos. También hay que manifestar que, por la zona del embalse, se tiene constancia de alguna de las últimas citas de lince ibérico (Lynx pardinus) madrileñas, allá por los años sesenta y setenta del siglo XX. Así, ángel J. España Báez, en un estudio sobre la especie, recoge dos citas: un lince muerto en el Aulencia –lado de Valdemorillo— en el año 1960 (la zona más agreste de la comarca, lindando con Colmenarejo) y otro lince muerto en Valmayor –término de El Escorial— en 1977.
Respecto a otros mamíferos presentes en la zona, es interesante destacar: el conejo de monte (Oryctolagus cuniculus), especie con densidades muy fluctuantes, pero con poblaciones interesantes en las cercanías de la presa.
Por último, destacar una muy destacada presencia de quirópteros, con más de veinte especies, que aprovechan la lámina de agua del embalse y su vegetación de orla donde proliferan los insectos, para alimentarse, utilizando tanto los bosques bien conservados del entorno, como los roquedos aledaños, como hábitat de reproducción; insectívoros como el erizo (Erinaceus europeaus), la musaraña común o gris (Crocidura russula) o el topo (Talpa occidentalis) con observaciones contrastadas en la zona del embalse del Aulencia; y roedores, con más de diez especies, algunas tan destacadas como el lirón careto (Eliomis quercineus) o varias especies de topillos.

Topo
AVES.
En la zona de la presa del Aulencia y alrededores cercanos, se ha detectado, al menos, 155 especies de aves, entre residentes, estivales e invernantes, siendo este número, aproximadamente, el 50% de las especies vistas en la Comunidad de Madrid, y tratándose por tanto la mencionada zona, en uno de los cincuenta espacios de la Comunidad de Madrid con mayor biodiversidad ornítica.
Entre las comunidades de aves de este espacio, debemos destacar en primer lugar una extraordinaria variedad de rapaces diurnas y nocturnas, con más de veinte especies. Entre ellas, cabe mencionar las siguientes:
- Como reproductoras: águila imperial ibérica (Aquila adalberti), especie catalogada como “En peligro de extinción” tanto en Madrid como en España, que cuenta en la zona con una pareja residente, que año tras año, consigue sacar adelante nuevos ejemplares, y alguna pareja cercana que tiene en el río Aulencia el límite de su territorio.
- Águila perdicera (Aquila fasciata), especie también catalogada “En peligro de extinción” tanto en Madrid como en España, que cuenta en nuestra comunidad autónoma con únicamente ocho parejas en 2024; una de las cuales reside en la zona del embalse y cañón, habiéndose reproducido con éxito en 2025.
- Águila culebrera (Circaetus gallicus) y
- Águila calzada (Hieraaetus pennatus), especies estivales, catalogadas como “De interés especial”, que cuentan en la zona con parejas reproductoras que utilizan el embalse y entorno para sus actividades habituales.
- Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), especie clasificada como “Sensible a la alteración del hábitat” que cuenta en el embalse, gracias a la estabilidad de la lámina de agua y a sus importantes eneales, con al menos una pareja reproductora en los últimos años, habiéndose detectado hasta a cinco ejemplares al mismo tiempo. Por último, y como destacable, el
- Búho real (Bubo bubo), calificado como “Vulnerable”, que cuenta en la zona con una excelente población, que se calcula en un mínimo de tres parejas reproductoras.
A estas especies de rapaces, podemos añadir de forma más resumida, - Buitres negro (Aegypius monachus) y Leonado (Gyps fulvus), el primero considerado “En peligro” y el segundo “Sensible a la alteración del hábitat” con poblaciones residentes, pero no reproductoras;
- los dos milanos, milano real (Milvus milvus), catalogado como “Vulnerable”, y el milano negro (Milvus migrans), como especie estival, ambas nidificantes en los alrededores de la presa;
- también ambos accipíteres: azor (Astur gentilis) y gavilán (Accipiter nisus), con varias parejas reproductoras;
- añadiendo ratonero (Buteo buteo),
- mochuelo (Athene noctua),
- cárabo (Strix aluco), o el
- cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), que patrulla la lámina de agua, reproduciéndose en el cercano cañón fluvial.

Buitres Leonados
Respecto de las aves estrictamente acuáticas, y teniendo en cuenta lo indicado anteriormente respecto al embalse del Aulencia que, a) gracias a mantener una lámina de agua permanente como consecuencia de que el embalse desde hace años únicamente cumple una función ambiental; b) no teniendo aprovechamiento externo de sus aguas y c) teniendo una excelente vegetación de ribera y un eneal de buenas proporciones, alberga una extraordinaria comunidad ornitológica, que en el caso de que se llegara a limpiar el mismo de los lodos tóxicos, y volviera a alcanzar su profundidad originaria, se vería importantemente mejorada tanto en número de ejemplares como de especies.
Así, entre las aves acuáticas reproductoras, nos encontramos tanto con
- el ánade azulón (Anas platyrhynchos), como con
- el ánade friso (Mareca strepera) considerado este “De interés especial”, ambos con un interesante núcleo reproductor, que se ve incrementado de forma importante tanto en la época de mancada, como durante el invierno con nuevos ejemplares, alcanzando en ambas especies conteos superiores a los setenta ejemplares; época a su vez en que, estas dos especies, se encuentran acompañadas por una tercera,
- la cerceta común (Anas crecca), anátida “De interés especial” en el catálogo madrileño, con conteos superiores a los veinte ejemplares, y visitas esporádicas de otras como el
- cuchara común (Spatula clypeata),
- ánade rabudo (Anas acuta) o
- silbón europeo (Mareca penelope).
Se debe poner de manifiesto, que la comunidad de patos como se observa es de ánades de superficie, debido a la colmatación de lodos; por lo que, en el caso de procederse a la limpieza de estos, y ganar el embalse profundidad, los patos buceadores aparecerían en este enclave, que tiene muy buenas condiciones incluso para eventuales reproducciones de otras especies de anátidas.
Junto a las anátidas, también encontramos que el embalse del Aulencia es muy querencioso para varias especies acuáticas residentes todo el año, y por tanto reproductoras, como:
- zampullín chico (Tachybaptus ruficollis),
- gallineta común (Gallinula chloropus) y
- rascón (Rallus aquaticus), considerado este último “De interés especial”, que se aprovechan de la orla de eneas, llegando en ocasiones a superar los treinta individuos en alguna especie.
También cabe destacar, la presencia más o menos frecuente tanto del
- Martín pescador (Alcedo Atthis) considerado “De interés especial”, como de la
- Focha común (Fulica atra).
Respecto a ardeidas y limícolas, de las primeras, se han detectado hasta siete especies, no siendo frecuente ninguna ante la ausencia de ictiofauna consecuencia de los lodos; y respecto a las limícolas, no es este embalse querencioso como consecuencia de sus orillas vegetadas, habiéndose localizado únicamente cinco especies, y destacando especialmente a la - becada o chocha perdiz (Scolopax rusticola) que, en zonas aledañas al embalse, cuenta con un interesante contingente de ejemplares invernantes.
A continuación, pasamos a reseñar las especies de aves de riberas embalsadas, donde la presa del Aulencia mantiene unas interesantes poblaciones, principalmente reproductoras, gracias a su eneal bien conservado. Así, - carricero común (Acrocephalus scirpaceus),
- carricero tordal (Acrocephalusarundinaceus),
- pájaro moscón (Remiz pendulinus),
- cistícola buitrón (Cisticola juncidis), y
- cetia ruiseñor (Cettia cetti), presentan unas cuantas parejas reproductoras en el embalse y alrededores, siendo menos frecuentes la
- buscarla unicolor (Locustella luscinioides) “Sensible a la alteración del hábitat”, y el
- escribano palustre (Emberiza schoeniclus), especie “De interés especial”,
y terminando con dos especies reproductoras, que utilizan la estructura de la propia presa y su caída de agua como hábitat, que son la - lavandera blanca (Motacilla alba) y la
- lavandera cascadeña (Motacilla cinérea).
Del resto de aves, destacamos buenas poblaciones de hirundínidos: - golondrina común (Hirundorustica),
- golondrina daúrica (Cecropis rufula),
- avión común (Delichon urbicum),
- avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), con interesantes contingentes reproductores, y buenas concentraciones postnupciales, que por ejemplo en el avión común, superan los cien ejemplares.
Además, destacables poblaciones tanto de aves de ribera como de bosque mediterráneo con cuatro especies de pícidos, resultando el - pico menor (Dryobates minor) “De interés especial” como la especie más reseñable;
- oropéndola (Oriulus oriulus),
- chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis), también “De interés especial”,
- picogordo común (Coccothraustes coccothraustes),
- roquero solitario (Monticola solitarius),
- zarcero políglota (Hippolais polyglotta)
Siete especies de currucas reproductoras, citando expresamente a la - curruca mirlona (Curruca hortensis), catalogada “De interés especial”, al igual que el
- alcaudón real (Lanius meridionalis), especie en declive a nivel europeo, que cuenta en la zona con dos o tres parejas residentes.
Para terminar, indicar que el cañón del Aulencia y su embalse, son tanto una importante autopista migratoria de aves planeadoras como gaviotas, grullas (Grus grus), o cigüeñas; así como de pequeños paseriformes: - mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli),
- mosquitero musical (Phylloscopus trochilus), ambos papamoscas, o
- tarabilla norteña (Saxicola rubetra) y
- colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), ambos considerados “De interés especial” en el catálogo regional;
Además es zona importante zona de invernada, con - mosquitero común (Phylloscopus collybita),
- jilguero lúgano (Spinus spinus), o
- zorzales común (Turdus philomelos),
- charlo (Turdus viscivorus) y
- alirrojo (Turdus iliacus),
como especies a destacar.
ANFIBIOS Y REPTILES.
Herpetológicamente, tanto el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y su Entorno, como, en particular la zona que nos ocupa de máxima protección del cauce del río Aulencia entre la presa de Valmayor y la salida del cañón del río, es un punto caliente de biodiversidad en general, y herpetológica en particular.
Así, en la zona del embalse del Aulencia y alrededores, se han detectado 23 especies de herpetos, con tres especies de urodelos, seis de anuros, una especie de galápago, una de salamanquesa, dos de eslizón, cuatro lacértidos, un anfisbénido, y cinco especies de culebras, que representan cerca del 55% del inventario herpetológico que alberga la Comunidad de Madrid. Además, existe tres o cuatro especies que, no habiéndose detectado, no se descarta localizarla en un futuro cercano, que elevarían la biodiversidad herpetológica de la zona a cerca del 65% de las especies de Madrid.
Pasamos, por tanto, a desentrañar rápidamente la riqueza de herpetos de la presa del Aulencia que, siendo el cauce del río, la propia presa, y el cañón, zonas con una mayor humedad ambiental respecto al entorno mediterráneo que rodea la zona, resultan zonas muy interesantes especialmente para los anfibios.
En relación con los urodelos, el gallipato (Pleurodeles waltl), al tratarse del representante de la familia de mayor tamaño en España, y siendo una especie bastante abundante en la zona de estudio, es una especie que habita y se reproduce sin problemas en el propio embalse, ya que no tiene problemas en habitar grandes cuerpos de agua. Además, en los alrededores, cualquier pequeña balsa ganadera o lagunilla, resulta adecuada, por lo que resulta una especie relativamente abundante. Junto con este, pero tratándose de una especie algo más pequeña, el tritón pigmeo (Triturus pygmaeus), también resulta una especie relativamente abundante en balsas y lagunajos de la zona, sin que se pueda descartar la propia reproducción en la presa Vieja. Ambas especies se encuentran en la categoría de “Casi amenazadas” en el Listado Español de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE).
Junto a estas, aparece una tercera especie, el tritón ibérico (Lissotriton boscai) catalogada en Madrid como “De interés especial”, pero que estudios recientes de la asociación Herpetológica Española (AHE) plantean que debería elevarse a “En peligro”. De esta especie, se conoce una población relicta en Colmenarejo, a escasos kilómetro y pico del embalse, y muy cercana a un cauce tributario del Aulencia, por lo que no se puede descartar la presencia de esta especie en los sotos y charcones bien conservados de ambas orillas de la presa; llegando incluso a ser posible su reproducción en el propio río.
Respecto de los anuros, la zona de la presa del Aulencia es especialmente importante para dos especies, el sapo común (Bufo spinosus) y el sapo partero ibérico (Alytes cisternasii). Respecto del primero, especie en clara regresión en Madrid, que se ha detectado habitando y reproduciéndose tanto en el embalse como en el río. Para esta especie, la presa resulta un lugar prioritario, ya que los puntos de agua permanentes se han visto muy reducidos en los últimos años, lugares imprescindibles para la reproducción de este gran sapo. Respecto al sapo partero ibérico, la presa y el cañón, son de los últimos puntos tanto en Colmenarejo como en Valdemorillo donde se ha localizado la especie, habitando el río Aulencia entre la presa de Valmayor y la presa del Aulencia, tanto en el propio cauce, como en alguna charca cercana al cauce. No es demasiado complicado, en las noches adecuadas, oír su silbido suave llamando a la reproducción.
Respecto del sapo corredor (Epidalea calamita), sapo de espuelas (Pelobates cultripes) y la rana común (Pelophylax perezi), el embalse del Aulencia resulta un lugar muy querencioso para las tres especies, habiéndose detectado en el caso de la rana común, decenas de ejemplares en orillas adecuadas del embalse, sirviendo este de estupendo punto de reproducción para la especie. En el caso de sapo corredor, siendo habitante frecuente del cauce del Aulencia, hemos de indicar que, por su patrón reproductivo de utilizar pequeños puntos de agua como charcos y cunetas, no utiliza el embalse para sus renacuajos, pero existiendo zonas adecuadas para su reproducción cercanas, utiliza las orillas mas húmedas del embalse, como zona de alimentación y campeo.

Sapo de Espuelas
En tercer lugar, y respecto del sapo de espuelas, resulta una especie bastante abundante en la zona que, como consecuencia de poseer los mayores renacuajos de los anuros ibéricos, y gustarle los puntos de aguas permanentes, con casi toda seguridad se reproduce en el embalse, siendo más sencillo detectarlo en las charcas ganaderas de cierta entidad al comienzo de la primavera.
Por último, y respecto de los anuros, nos quedaría hablar del sapillo pintojo ibérico (Discoglussus galganoi), especie en enorme regresión tanto en la Comunidad de Madrid, como en la zona que nos ocupa, no conociendo citas en la zona, sin perjuicio de habitar tanto Colmenarejo como Valdemorillo, y por tanto no siendo descartable su presencia en la zona.
A continuación, pasamos a hablar de los reptiles de la zona, animales que, por su anatomía y biología, no están tan ligados como los anfibios a los puntos de agua, aunque las zonas más frescas del embalse y río resultan lugares muy adecuados para estas especies.
Debemos empezar hablando de los quelonios que, en el caso de Madrid, se circunscribe a los galápagos o tortugas de agua. En la zona del embalse de la Aulencia, encontramos una enorme población de galápago leproso (Mauremys leprosa), especie catalogada como “Sensible a la alteración del hábitat”, siendo la zona del embalse principalmente, pero también aguas arriba y abajo del mismo, un punto de enorme importancia para esta especie. En algunos transectos realizados por la zona, se han llegado a contabilizar cerca de doscientos ejemplares, siendo la lámina del embalse su mejor localización, habiéndose detectado tanto cópulas, como juveniles de la especie.
A continuación, debemos citar dos especies más de galápagos que, habitando tanto Colmenarejo como Valdemorillo, no han sido detectados en la zona. En primer lugar, y tratándose de especies alóctonas, es bueno destacar la práctica ausencia de galápagos americanos en el embalse (Trachemys spp.), que evidencian el buen estado de conservación del entorno que, al estar alejado de zonas de tránsito, evita que desaprensivos abandonen sus mascotas en dicho espacio. La otra especie, catalogada como “En peligro”, sería el galápago europeo (Emys orbicularis). La ausencia de esta especie tanto en el embalse como en el cauce del río, tras realizar diversas prospecciones, resulta sorprendente, tratándose de una zona óptima para ella; y solo resulta razonable su ausencia, pensando que la cercana presa de Valmayor resulta una barrera insalvable, ya que en el mencionado embalse y las dehesas de El Escorial y Valdemorillo, aguas arriba del Aulencia, sí se ha detectado la especie.
Sería interesante, una vez limpiada la presa de lodos tóxicos, plantear a la Comunidad de Madrid la posible reintroducción de esta especie emblemática, que daría al parque regional un plus de biodiversidad, y volvería a traer a la zona a una especie que, con toda seguridad, ya habitó antes estas riberas.
Fuera ya de las tortugas, debemos indicar que, siendo la zona de estudio, una zona muy bien conservada, aparecen de forma habitual, casi todas las especies de reptiles presentes en la zona.
Así, la salamanquesa común (Tarentola mauritanica) es una especie abundante en los roquedos de
la zona, eslizones ibéricos (Chalcides bedriagai) y tridáctilos (Chalcides striatus), siendo especies amantes de lugares frescos, han sido citados ambos en las inmediaciones del embalse; y respecto de los lacértidos, la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus), lagartija del Guadarrama (Podarcis guadarramae) y la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), son especies habituales en el entorno, terminando con el lagarto ocelado (Timon lepidus), el mayor de los lacértidos madrileños que, estando en una situación de pérdida de poblaciones, mantiene en el embalse del Aulencia y en los sotos y peñas circundantes, una boyante población.

Lagarto Ocealo, fotografía de Luis J. Bernárdez
A continuación, debemos referirnos, y antes de pasar a los ofidios, a la única especie de anfisbénido de la región, la culebrilla ciega (Blanus Rufus), especie lapidícola muy poco conocida, que mantiene en la zona una extraordinaria población, con altas densidades.
Por último, pasamos a referirnos a las culebras de la zona, con en primer lugar las dos serpientes de hábitos más acuáticos, la culebra viperina (Natrix maura), abundante en la zona del embalse y en general, bien distribuida por la comarca, y la culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora), culebra rara en Madrid, de la que se han detectado ejemplares por la zona de estudio.
Las culebras de escalera (Zamenis scalaris) y bastarda (Malpolon monspessulanus), tratándose de especies bien distribuidas por la región, resultan comunes por la zona de estudio, quedando la culebra lisa meridional (Coronella girondica) como la última especie observada por la zona de estudio.
Mención especial se debe hacer a dos especies de culebra, la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) y la culebra de cogulla (Macroprotodon brevis), ambas catalogadas como “Vulnerables” que no habiéndose detectado en los últimos años en la zona del embalse del Aulencia y alrededores, pero contando con citas cercanas, es muy probable que pudieran existir en la zona, pero en muy bajas densidades.

Culebra de collar ibérica


Deja una respuesta