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¡NO SON CUERDAS, SON HUEVOS DE ANFIBIOS!

Estos días es fácil encontrar someros charcos de lluvia en numerosos caminos. Y en algunos se puede ver algo parecido a cuerdas que, si observamos de cerca, veremos que son ristras de huevos envueltos en una materia gelatinosa. Son puestas de sapo corredor, el más abundante de nuestros anfibios.

Estos sapos (Epidalea calamita) desarrollaron una estrategia muy exitosa: poner sus huevos en charcos estacionales de escasa profundidad, sin apenas depredadores acuáticos, y sin competencia con otras especies de anfibios. Y para sortear ciertos inconvenientes y aumentar las opciones de éxito, ponen muchísimos huevos en cada puesta (hasta 4.000 por hembra) y a lo largo de un periodo de reproducción muy dilatado.

Pero las cosas han cambiado y ahora se enfrentan a problemas que antes no eran tan graves. El principal, el cambio climático y la escasez de lluvias, que hace que muchos de estos charcos se sequen antes de las 6-8 semanas que necesitan sus larvas para alcanzar el estado adulto. Y, en zonas periurbanas como la colada de Las Latas (donde se hizo esta foto el 17 de marzo), sus puestas son arruinadas por coches, motos, ciclistas o perros que chapotean en el agua.

Su nombre se debe a que no saltan, como otros anuros (anfibios sin cola), si no que caminan.

Fotos: Santiago Nuñez

INVENTARIO AMBIENTAL DE COLMENAREJO

Se cumplen 23 años de la primera redacción del inventario medioambiental de Colmenarejo. Por aquel entonces, realizar una edición digital de aquel trabajo era algo impensable y, al no disponer de los fondos necesarios para su edición impresa, nos vimos obligados a meter en un cajón el fantástico trabajo que durante meses habían realizado biólogos y naturalistas de nuestra asociación. Todo indicaba que ese sería el destino definitivo de la iniciativa… hasta que en 2020, en plena pandemia, dos de aquellos autores propusieron desempolvar el proyecto. Y así se inició, por fases, la revisión, actualización y edición digital del inventario.

En este inventario ambiental, nos sumergiremos en cinco secciones fascinantes, cada una revelando un aspecto único y esencial de la vida silvestre en nuestra región. Desde las melodías de las aves que llenan nuestros cielos, hasta los misteriosos habitantes del reino de los herpetos, pasando por la asombrosa variedad de setas que pueblan nuestra región, los pequeños pero cruciales invertebrados que sostienen nuestros ecosistemas y los mamíferos que comparten nuestro entorno. Acompáñanos en este viaje de descubrimiento y aprecio por la naturaleza que nos rodea. Cada sección es una ventana a la maravillosa diversidad de la vida en Colmenarejo. ¡Vamos a sumergirnos en estas páginas y conocer a nuestros vecinos silvestres de una manera completamente nueva!

Aquí tenéis los 5 monográficos en los que hemos dividido el Inventario Ambiental de Colmenarejo:

🌿🦉🐍🍄🐞🦌 #InventarioAmbiental #BiodiversidadLocal #NaturalezaEnColmenarejo

Los animales y plantas protegidos que viven en Colmenarejo: El piruétano y el sapo corredor

Piruétano o galapero (Pyrus bourgaeana)

Se trata de un “peralillo silvestre” que está protegido en la Comunidad de Madrid por estar incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (BOCAM. 1992. Decreto 18/1992, de 26 de marzo) con la categoría de “Sensible a la alteración de su hábitat”, ya que se trata de una especie cuyo hábitat característico está particularmente amenazado, en grave regresión, fragmentado o muy limitado.

En Colmenarejo contamos con uno de los mayores piruetanales de la Comunidad de Madrid, único, además, por el tamaño de sus ejemplares. Este pequeño bosquete de peralillos, ha marcado la historia de la toponimia del municipio, dando nombre al arroyo que nace cerca del lugar donde se desarrolla, “Arroyo de la Peraleda”.

Principales Amenazas:

  1. Talas incontroladas y desbroces de vegetación en zonas de regeneración natural del piruétano.
  2. Incendios provocados.
  3. Repoblaciones forestales y fragmentación del hábitat.

Medidas de Conservación:

  1. Desarrollar una legislación municipal que evite cualquier tipo de daño a este árbol.
  2. Designar zonas de conservación que aseguren la supervivencia y expansión de la especie.

Sapo corredor (Bufo calamita)

Aunque la legislación regional madrileña no contempla la protección para este sapo, si está incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real Decreto 439/1990), con la categoría “De Interés Especial”.
Además, está incluida en los Anexos II y IV de la Directiva 92/43/CEE de Hábitat y en el Anexo II del Convenio de Berna.
También se encuentra protegido en Navarra, Cataluña, Castilla-La Mancha, Extremadura y Euskadi.
Por suerte, todavía sobreviven en Colmenarejo algunas poblaciones de este anfibio tan beneficioso para el hombre, ya que se alimenta durante todas las fases de su vida, de insectos, especialmente moscas y mosquitos.

Principales Amenazas:

  1. Atropellos en carreteras.
  2. Destrucción de sus hábitat de reproducción: arroyos y charcas temporales.
  3. Fragmentación y pérdida del hábitat por el excesivo desarrollo urbanístico y a consecuencia de los nuevos tratamientos agrícolas.

Medidas de conservación:

  1. Protección y restauración de las zonas encharcadizas que sirven de zona de cría.
  2. Construcción de pasos para anfibios en las carreteras y pistas que presenten mayor siniestralidad.

La ecología en las antiguas ordenanzas de Colmenarejo

por Arturo Mohíno Cruz

Introducción

En el siglo XVI Colmenarejo formaba una unidad administrativa con otros municipios de su entorno (Galapagar, Navalquejigo, Villanueva del Pardillo y Torrelodones).  Estos cinco municipios estaban integrados a su vez en un territorio mayor cuyo nombre era “El Real de Manzanares”, y cuya jurisdicción era de tipo señorial.  El Señor ostentaba el título de Conde del Real de Manzanares,  ya que ésa fue la herencia que dejó en el siglo XV don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana y Conde del Real.  El centro del poder residía en la población de Manzanares el Real, donde aún se conserva el castillo de la familia de los Mendoza que en el siglo XVI poseían también el título de Duques del Infantado.

Los cinco ayuntamientos poseían una serie de bienes públicos (bienes de propios y de comunes) cuya administración era responsabilidad exclusiva de sus propios concejos.  Tal como entiende Joaquín Costa el antiguo principio que fundamenta esa antigua idea del dominio público es que “ningún individuo tiene derecho por sí mismo a monopolizar los recursos de la naturaleza.  De aquí se deriva que aunque toda la población pueda disfrutar esos recursos naturales, ninguno pueda ser propietario de los mismos”.  El origen de este tipo de bienes comunales hay que buscarlo en la reconquista y en la consiguiente repoblación humana del territorio conquistado.  Son, en suma, concesiones del rey a los concejos como recompensa a su colaboración en la guerra de reconquista.  Su administración estaba fuera de la titularidad jurisdiccional del señorío, por lo que el Señor debía respetar, dentro de un  orden, las reglas que para su explotación tomaran los alcaldes y concejales implicados.  Dentro de estos bienes se incluían los bosques,  montes, tierras incultas del entorno (ejidos) así como las dehesas, en especial las boyales donde pastaban los animales de trabajo.  Estos derechos ya venían contemplados en el Código de las Siete Partidas, compuesto en el siglo XIII por Alfonso X el Sabio:

“canpos e viñas e huertas, e olivares, e otras heredades, que dan fruto de sí, puedan haber las cibdades o las villas, e como quier que sean comunalmente de todos los moradores, con todo eso no pueden cada uno por sí apartadamente usar de tales cosas, mas los frutos que salieren dellas deven ser metidas en pro comunal de toda la cibdad o villa”.

Las ordenanzas

Para dicha administración los concejos acordaban unas ordenanzas que finalmente eran sometidas a la confirmación del Señor.  A tal fin acudían todos los alcaldes y regidores al ayuntamiento más importante (en nuestro caso Galapagar) llamados mediante el repiqueteo de las campanas.

“en la villa de Galapagar, a quatro días del mes de henero, año del nasçimiento de nuestro salvador Jesuchristo de mill e quinientos e setenta e un años, estando el conçejo público a canpana tañida, según lo que an de uso e costumbre de se juntar en los portales del Audiençia de la dicha villa”

La primera parte de las ordenanzas acordadas trata de las “penas” o multas que debían pagar los propietarios de animales (vacas, bueyes, yeguas, mulas, ovejas, cabras o perros) que estropearan los cultivos de las viñas, los linares, el centeno, la cebada, las nabizas así como hortalizas y garbanzos.

La segunda parte, que es la que más nos interesa, desarrolla la defensa de los frutos obtenidos en los montes, dehesas y ejidos; y en particular sobre los atentados contra el arbolado.

“otrosí, que en los montes de las dehesas y exidos de esta villa e sus anexos, aya o tenga de pena cada pie (tronco principal) de encina, roble, fresno, quexido o alcornoque dos mil maravedis (una suma fabulosa para la época) y cada rama caudalosa mil maravedis y si la tal rama fuera de gordor de un camon (trozo de madera que se usaba para fabricar la llanta de la rueda de un carro) quinientos maravedis, y si fuera para dental (madera donde se encaja la reja del arado) trescientos maravedis, y del gordor del rayo (radio de la rueda del carro) ciento cinquenta maravedis, y el pie de enebro quinientos maravedis, e cada rama de enebro un real, y cada jara ocho maravedis, y cada romero ocho maravedis, y cada ladierna (aladierna) o madroñera medio real, y que esta pena se aplique y sea las dos terçias partes para el conçejo de la dicha villa y la otra terçia para el guarda o denunçiador que lo asiese o denunçiare”

El documento continúa dando razones para la defensa de sus recursos:

“porque los vecinos de la dicha villa e su anexos son labradores y para los pertrechos de sus ganados (se refiere a los bueyes de labor) tienen menester camas (pieza encorvada de madera donde se encaja por delante el dental y la reja del arado) y dentales (pieza donde se encaja la reja) y orejeras (palos oblicuos que se unen al dental y que sirven para ensanchar el surco) y estevas (pieza de madera por donde se agarra el arado) ……. porque ansi conviene para la guarda e conservaçión de los montes y que no se destruyan, como cada día se haze.”
En mil quinientos noventa y uno vuelven a reunirse los cinco ayuntamientos para modernizar las ordenanzas.  En esta “confirmación” amplían las penas y los supuestos de infracción, en particular en lo que se refiere a la defensa del enebro.

“considerando que los enebros es monte abrigoso y reparo necesario para los ganados, y que por esperiençia se a bisto e be que si se cortan por pie o rama nunca vuelven a echar renuebo”

Las penas para los reincidentes llegan al destierro:

“aviendo sido como es castigado dos vezes, sea desterrado de esta villa y su tierra por medio año precisso”

El documento concluye:

“en el lugar de Colmenarejo, jurisdicción de la villa de Galapagar,  a diez y seys dias del mes de hebrero de mill y quinientos e noventa e un años, yo Esteban Domingo, escribano del Ayuntamiento de la dicha villa, por mandamiento de la justiçia y regidores della leí en alta boz en conçejo público a campana tañida estas ordenanças, estando en el dicho conçejo Pedro Marcos de Alcalde”.

A modo de epílogo

La ecología actual parte de un planteamiento ideológico que se fundamenta en principios éticos, y que considera al ser humano como un peligro para el equilibrio natural.  Persigue como fin la conservación de la naturaleza,  contemplándola como un valor por sí misma, y a pesar de que  parezca no tener una utilidad inmediata para la economía humana.  La titánica lucha de los actuales ecologistas se enfrenta a la escasa sensibilidad del Goliat de los intereses económicos e inmobiliarios con un proyecto de futuro incierto.  Por  contra, en estas antiguas ordenanzas los planteamientos ¿ecológicos? son bien distintos.  El equilibrio natural y su consiguiente defensa eran considerados imprescindibles para la subsistencia de los redactores:  los árboles eran vistos como piezas de arado o con forma de carro, y por eso se defendían.

El ser humano se consideraba a sí mismo como una parte más de la naturaleza y como un miembro más de su territorio, y lo defendía porque todo ello formaba parte de su propio proyecto vital.  Con estos modestos planteamientos supo legarnos, casi íntegra, esa herencia natural.  Mucho me temo que nuestra moderna ecología no consiga mantener ese mismo legado para nuestros hijos.

Charcas de Colmenarejo: localización

INTRODUCCION

Debido a la escasa permeabilidad de la roca madre (adamellitas y granitos, principalmente) y a su superficialidad, el nivel freático en Colmenarejo aflora en múltiples puntos, asociados en su mayor parte al régimen de lluvias. Otros, por el contrario, son verdaderos manantiales de procedencia más profunda, que aprovechan diaclasas (grietas) en la roca madre y diques de cuarzo y otros minerales de origen hidrotermal.

Estos manantiales son de escaso caudal, tan escaso que en algunos casos la evapotranspiración en los meses más cálidos impide la formación de charcos, ya que el agua se evapora antes incluso de alcanzar la superficie. En estos casos solo se percibe una ligera humedad en el terreno. Cuando el sol comienza a perder fuerza (a finales de septiembre) la charca vuelve a aparecer aunque no haya caído ni una sola gota de lluvia.

De hecho, durante los tiempos en que se practicaba la ganadería de manera intensa (hoy es una actividad residual), era frecuente practicar pequeños hoyos de apenas 2m2, que rápidamente se llenaban de agua y en los que abrevaba el ganado.

Estos hoyos siguen existiendo y son innumerables, por lo que no los hemos consignado todos, aunque pueden tener una fauna asociada de interés.

BREVE DESCRIPCIÓN Y LOCALIZACIÓN DE LAS CHARCAS

Charca Nº1
Zona semipantanosa de carácter estacional, con flora propia de cañaveral. No se ha estudiado su fauna. Está en una zona de alto valor ecológico.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK142832

Charca Nº2
Formada por un embalsamiento artificial del arroyo del Membrillo (estacional), realizado para dar servicio a una explotación ganadera. Presenta buenas perspectivas faunísticas.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK158839

Charca Nº3
Son un conjunto de tres charcas, dos de las cuales llegan a unirse. La principal, en la que brota el acuífero, es la más rica con diferencia. Procede de una excavación de hace unos 20 años para extraer arcilla. Solo se seca de manera completa unas semanas en verano. En su mejor momento supera los 1.000m2 de superficie. Tiene una extraordinaria fauna de anfibios (sapo común, sapo corredor, sapo de espeulas, rana común, gallipato y tritón jaspeado). Mantiene la humedad del subsuelo todo el año.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK142886

Charca Nº4
Situada en un prado, la enorme proliferación de lenteja de agua durante la primavera probablemente limite el desarrollo de su fauna. A simple vista se ha detectado gallipato, rana común y sapo corredor. La zona que se encharca en invierno y primavera supera con creces la superficie de la charca, y mantiene un caudal bastante importante, que incluso requirió hace muchos años la realización de un drenaje a través de Los Escoriales, para evitar la inundación de esta urbanización.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK142885

Charca Nº5
Charca muy interesante de unos 50m2 en la que se ha visto anidar anade real. Importante colonia de tritón jaspeado. También gallipato, sapo corredor y sapo de espuelas.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK155885

Charca Nº6
No tenemos datos de fauna sobre esta charca.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK156880

Charca Nº7
Esta charca forma, junto con la 8 y 9 un sistema de charcas asociadas a un arroyo estacional que permanecen con agua todo el año, incluso alguna rebosando en los meses de verano. Se hallan en una zona bastante bien conservada con densos encinares en sus proximidades.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK125888

Charca Nº8
Como la 7
Coordenadas U.T.M.: 30TVK127887

Charca Nº9
Como la 7
Coordenadas U.T.M.: 30TVK129887

Charca Nº10
No tenemos datos de fauna sobre esta charca.
Coordenadas U.T.M.: 30TVK155886

Existía una charca de gran interés en el paraje denominado El Navazo, que fue desecada por el anterior Equipo de Gobierno municipal y sustituida por un estanque artificial realizado con una lona negra y abundantes piedras.
Recientes observaciones realizadas en esta zona han puesto de manifiesto algunos aspectos de importancia:
1º Buena parte de los anfibios que anteriormente se reproducían en esta charca, han emigrado a una zona encharcada aledaña. Ahí se han podido ver sapo de espuelas, tritón jaspeado y gallipato.
2º La charca reformada está comenzando una tímida colonización. Se ha observado sapo de espuelas y gallipato, y la más extraña presencia de tritón jaspeado, más proclive a medios acuáticos con vegetación.
Por estas razones, y a pesar de la desastrosa actuación municipal, estas charcas han sido incluídas en el censo.

Todas estas charcas están incorporadas al censo de la Comunidad de Madrid y han sido estudiadas por Martínez-Solano y García Paris, herpetólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), bajo financiación de la Comunidad de Madrid.

Informe sobre la limpieza en el Aulencia

INFORME SOBRE LA LIMPIEZA

EFECTUADA POR LA DIRECCIÓN

GENERAL DEL MEDIONATURAL DE LA

COMUNIDAD DE MADRID, EN EL TRAMO

DE RIBERA COMPRENDIDO ENTRE EL

CAÑÓN DEL RÍO AULENCIA Y EL

ARROYO VALBELLIDO

(TÉRMINO DE COLMENAREJO)

(El informe original se acompaña de un extenso

dossier fotográfico que por cuestiones de espacio

no podemos reproducir en esta Web).

ALGUNAS CONSIDERACIONES PREVIAS

SOBRE LAS FUNCIONES DE LOS SOTOS

La determinante de la sucesión dinámica del ecosistema de ribera son las fluctuaciones del régimen hidrológico de los ríos. Si se alteran las condiciones naturales mediante la regulación de los caudales se produce una limitación en el aporte de sedimentos fértiles a las vegas que anula la dinámica sucesional de los sotos.

Entre otras funciones los sotos elevan la riqueza de especies y la heterogeneidad

paisajística y aumentan la diversidad.

Se comportan como hábitats de descarga evaporativa de agua subterránea en áreas de clima árido o semiárido( Gonzalez Bernáldez et al, 1985). Ello tiene que ver con la presencia y mantenimiento del microclima característico húmedo y fresco.

CRITERIOS DE CONSERVACIÓN APLICADOS A LOS SOTOS.

  • función ecológica en los ciclos vitales de especies higrófilas
  • fragilidad (la fragilidad evalúa la sensibilidad de las especies silvestres a cambios

ambientales)

  • fragmentación
  • conectividad
  • representatividad
  • rareza
  • riqueza de especies, diversidad de hábitats, valor potencial para la vida silvestre
  • valores estéticos relacionados con las preferencias paisajísticas humanas

POSIBLES ALTERACIONES PRODUCIDAS POR LOS TRATAMIENTOS REALIZADOS EN EL TRAMO DEL RIO

AULENCIA OBJETO DEL DIAGNÓSTICO

1) Perturbación en la demanda actual de los requerimientos de los ciclos vitales de las especies de fauna y flora higrófilas (alimentación, reproducción, apareamiento, migración y nidificación). Posible desaparición de especies presentes.

2) La fragilidad del medio inducida por la regulación del caudal en su cabecera debido al embalsamiento del agua así como el cambio en la dinámica sucesional derivada del mismo, se ve potenciada por fenómenos más localizados como los producidos por los tratamientos de “regeneración de márgenes de la ribera” realizados.

Este tipo de tratamientos forestales altera el sistema de refugios arbustivos y arbolados para la fauna. Modifica las condiciones de insolación al modificar la cobertura vegetal, sustituyendo las poblaciones existentes por otras de tipo fotófilas y nitrófilas.

La evaluación de los daños mediante muestreo de la presencia de especies orníticas no es recomendable, siendo preferible una estima de la riqueza de especies (Usher,1986).

En este sentido es recomendable ser prudentes y reconocer la ignorancia sobre la función ecológica que desempeñan los pequeños organismos como piezas de ensamblaje entre las interacciones de organismos mayores. Sin embargo considerando que, de 1.100.000 especies animales existentes en nuestro planeta el 92% son invertebrados, frente a un 5% de vertebrados, es evidente que perdemos más diversidad biológica con la pérdida de tan sólo el 1% de los invertebrados que con el 20% de los vertebrados ( Herrera, 1989).

FUNCIONES DE LOS SOTOS

Los sotos se identifican fácilmente en el paisaje por constituir una arboleda a la largo de la orilla de un río. Se habla de bosques de ribera o de galería cuando el aumento de la arboleda cubre superficies amplias de depósitos aluviales permitiendo la coexistencia de un mayor número de especies que se distribuyen en franjas paralelas a la orilla en función de sus requerimientos fisiológicos y de interacciones intra e interespecíficas.

En los sotos menos alterados se puede reconocer una estratificación horizontal característica.

La estructura de los sotos está condicionada entre otros factores por la naturaleza del sustrato, siendo determinante en la sucesión dinámica del ecosistema las fluctuaciones producidas por el régimen hidrológico.

Los sotos actúan modificando las características climáticas locales debido al alto nivel de humedad relativa producida por la contínua evapo-transpiración desde las superficies vegetales y el suelo. Elevan la riqueza de especies, la heterogeneidad paisajística y aumentan la diversidad.

La vegetación de ribera desempeña una función primordial frente a la erosión fluvial desarrollando un denso sistema de raíces que traba los aportes de los sedimentos arrastrados por el río o procedentes de las laderas vertientes de forma que se favorece su estabilización. Determinadas especies de sauces son, además, elementos activos al provocar la deposición de la carga de sólidos que el río transporta. Al sufrir el embate directo del agua, añaden al freno de la orilla y de las paredes del cauce un componente de rugosidad, producido por las ramas bajas, que disminuye la velocidad de la corriente y su energía potencial, frenando el arrastre y facilitando la deposición. (Monserrat, 1982).

Las plantas ejercen un efecto amortiguador al evitar la llegada de partículas en suspensión a las aguas, hecho que produciría un incremento de la turbidez a la vez que controlan la llegada de nutrientes. Los bosques de galería impiden la llegada de los rayos de sol de forma directa, evitando un sobrecalentamiento y reduciendo las oscilaciones térmicas excesivas, tanto estacionales como diarias (Samuel, Lee, 1976).

La entrada energética en forma de materia orgánica procedente sobre todo de las ramas y hojas de los árboles y arbustos de la ribera es mucho más importante que la producción primaria autóctona (Mann, 1975). La vía heterótrofa de los ríos de poca envergadura tiene un papel preponderante frente a la autótrofa

PRIMERA PARTE

CONSIDERACIONES TÉCNICAS Y CIENTÍFICAS

En el presente informe científico se describen someramente únicamente las observaciones efectuadas en visitas realizadas durante el mes de abril a la ribera del río Aulencia, así como las especies que de modo constatado por nosotros viven y crían en la zona, haciendo una primera valoración de los daños que se derivan de los trabajos de roza, clareo y poda llevados a cabo por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. Dichos trabajos han pretendido convertir un hábitat ribereño a proteger en una zona ajardinada y de esparcimiento —contradictorio con los objetivos marcados por la legislación vigente— lo que afecta a corto plazo a la cría y cobijo de algunas especies, y que posiblemente incidirá a medio y largo plazo sobre el ecosistema.

Efectos sobre la vegetación

El informe, remitido a la asociación Proyecto Verde vía Excmo. Ayuntamiento de Colmenarejo el 17 de Abril de 2000, por el Director General de Medio Natural, D. Juan del Álamo Jiménez, y firmado por D. José Luis García y D. Rafael Mosquera, intenta justificar la limpieza realizada en un tramo de las riberas del río Aulencia, calificándola de acción altamente beneficiosa para el medio, especialmente para las especies vegetales.

El tramo de bosque de ribera del río Aulencia que nos ocupa estaba formado fundamentalmente por árboles como los fresnos (Fraxinus angustifolia), sauces (Salix alba, S. atrocinerea, S. salvifolia), chopos (Populus nigra) y olmos (Ulmus minor). Había además numerosos arbustos y herbáceas tales como las zarzas (Rubus ulmifolius), majuelo (Cra -taegus monogyna), rosales silvestres (Rosa sp.), eneas (Arundo donax) y tifas (Typha dominguensis), juncos (Juncus sp.), así como el saúco (Sambucus nigra) que es una especie protegida. Muy cercanas al cauce y objeto también de tratamiento han sido las encinas (Quercus ilex ssp. ballota).

Todas estas especies han sufrido poda intensiva y, en algunos casos, su total desaparición en el tramo de río afectado por las obras. Se han eliminado ramas primarias de todas las especies mencionadas y, en ocasiones, pies enteros. Se han observado tocones vivos de árboles —Sambucus nigra (ver Anexo fotográfico) yPopulus nigra de gran tamaño. También se ha constatado la poda de ramas de encina de gran calibre (ver Anexo fotográfico), así como ramas primarias e incluso algún pie aislado de alguna encina joven.

Las zarzas, que constituyen el principal arbusto del soto, han sido cortadas a ras de suelo, al igual que algunos saúcos.

Un estudio detallado de este lugar, realizado el 5 de abril por miembros de la asociación ARBA, refleja la siguiente relación de especies de flora observadas en la zona (UTM 30TVK143833):

Alissum sp. Bellardia triago Epilobium sp.  
Alliaria petiolata Brionia dioica Erodium sp. Jasmirrum fruticans
Anagallis arvensis Calendula tripterocarpa Erophila verna Juncus sp.
Andryala integrifolia Carex sp. Ficus carita Juniperus oxycedrus
Arceutobium oxyce&ii Centrantus calcitrapa Fraxinus angustifolia Lamium amplexicaule
Aristolochia tonga Cheilantes acrostica Fumaría sp. Lamium purpureum
Arnoseris mínima Cinoglossum Genista hirsuta Lampsana communis
Arum italicum cheilantifolium Geranium lucidum Lavandula stoechas
Arundo donax Crataegus monogyna Geranium robertianum Lemna menor
Asparagus officinalis Daphne gnidium Geranlum rotundifoltum Lonicera sp. (dos)
Asplenium ceterach Digitales thapsi Hepatica sp.(semisumergida) Lupinus hispanicus(semisumergida)

 

  Osyris alba Rubus ulmifolius Scrophularia sp.
Jasminum fruticans Papaver sp. Thypha dominguensis Sedum caespitosum
Juncos sp. Parentucelia latifoila Rumex acetosa Silene alba
Juníperos oxycedrus Phagnalom rupestre Rumexbucephalophorus Silene dioica
Lamium amplexicaule Phyllirea angustifolia   Sisymbrium runcinatum
Lamium purpureum Picris sp. Rumex sp. Spergularia sp. (rubra)
Lampsana communis Pistacia terebintus Ruscus aculeatus Thymus mastichina
Lavandula stoechas Plantago afro Ruta graveolens Trifolium subterraneum
Lemna minor Plantago lagopus Salix alba Ulmus minor
Lonicera sp. (dos) Platicapnos sp. Salix atrocinerea Umbilicus rupestres
Lupinos hispanicus Populus negra Salix salvifolia Urtica dioica
Mentha sp. Quercus ballota Sambucus nieta Urtica minor
Ornitopus compressum Reseda luteola Sanguisorba minor Vicia sp.
Ornitopus perpussillus Retama sphaerocarpa Santolina sp. Viola kitaiveliana
Orobanche rapumgenistae Rhamnus lycioides Seolimus hispanicus  
  Rosa sp. Scrophularia sp.  

 

 

Efectos sobre la fauna

La destrucción de parte de la masa vegetal de las orillas del río, lleva asociada una perturbación sobre todos los animales que allí viven, bien sea porque constituye su refugio, fuente de alimento, o lugar de cría. Todo esto es más grave si, como en el caso que nos ocupa, las especies se encuentran protegidas por la ley.

Para la realización del “Plan de Ordenación de los Recursos Naturales para el curso medio del río Guadarrama y su entorno” editado por la Comunidad de Madrid, se llevaron a cabo trabajos de campo y bibliográficos gracias a los cuales se realizó una lista de la fauna existente en el río Aulencia. Destacamos que tan sólo de lepidópteros se relacionan 50 especies, no mencionándose ningún otro invertebrado. En cuanto a anfibios y reptiles la lista es de 19 especies, encontrándose 53 especies nidificantes de aves, 19 invernantes y 25 de paso u ocasionales. La lista de mamíferos asciende a 24 especies.

En las visitas realizadas al río Aulencia después de la limpieza efectuada por la Consejería, se ha constatado la presencia —o ausencia significativa— de animales, que a continuación se relacionan, directamente afectados por la poda masiva y que de un modo u otro han visto alterada su biología.

Invertebrados.

Los caracoles y babosas son una fuente de alimento de otros animales formando parte de la base de la cadena trófica. No se encontró ningún ejemplar vivo ni puestas de huevos.

No se observaron lombrices epigeas que habitan en la capa de hojarasca del suelo.

Se observaron un número muy reducido de artrópodos, observándose en la zona no afectada por la poda y a pocos metros de recorrido, gran variedad de especies.

Especial gravedad reviste la destrucción de numerosos pies de Saúco y la desaparición en la zona tratada del rusco (Ruscus aculeatus), especie rara en la provincia y no citada hasta ahora en los trabajos publicados (Revista Fontqueria XLI).

Por lo que concierne al aspecto técnico de la poda efectuada, se ha realizado con poco cuidado y excediendo la normativa vigente. Los cortes no han sido debidamente tratados, lo que en el caso de géneros tan sensibles a los hongos como Populus se traducirá en infecciones que pueden acabar con la vida del árbol en pocos años.

Anfibios.

Los anfibios observados, rana común (Rana perezi), sapo común (Bufo bufo), sapo corredor (Bufo calamita) se ven afectados, ya que la cobertura vegetal de las orillas les proporciona cobijo frente a los depredadores y protege sus puestas.

Reptiles.

Se observaron galápago leproso (Mauremys caspica), culebra de agua (Natrix natrix) y salamanquesa común (Tarentola mauritanica), que pueden ser depredados más facilmente, sobre todo por seres humanos. La cubierta arbustiva es imprescindible para este grupo de animales que regulan su temperatura alternando zonas de sol con zonas de sombra según sus necesidades. La puesta de galápago se verá muy afectada por la insolación directa de buena parte del cauce.

Aves.

Es uno de los grupos más afectado, ya que muchas de las especies se encontraban criando o comenzando la construcción de sus nidos. Se ha constatado la presencia en la zona de las siguientes especies:

Aves afectadas durante la cría:

  • Agateador común (Certhia brachydactyla): cría a finales de marzo entre la corteza desprendida y grietas de árboles.
  • Mito (Aegithalos caudatus): comienza la cría en marzo utilizando para instalar su nido principalmente las zarzas.
  • Pájaro moscón (Remiz pendulinus): comienza a principios de abril utilizando siempre ramas bajas y a ser posible que cuelguen sobre el agua.
  • Verdecillo (Serinus serinus): comienza la cría en marzo, anidando en arbustos.
  • Mirlo (Turdus merula): cría en marzo utilizando zonas espesas de arbustos y tocones con huecos.
  • Ruiseñor bastardo (Cettia cetti): cría a principios de abril en setos densos.
  • Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala): comienza la cría en marzo sobre zarzas principalmente.
  • Carbonero común (Parus major): cría en marzo utilizando en muchos caso huecos en árboles.
  • Petirrojo (Erithacus rubecula): cría a finales de marzo en agujeros de tocones o a baja altura en los troncos o incluso entre raíces o matorrales bajos.
  • Zorzal común (Turdus philomelos): cría en marzo en árboles o arbustos, normalmente con el nido pegado al tronco.
  • Otras especies más tardías habitualmente en su cría, a finales de abril o comienzos de mayo, este año han adelantado la nidificación, por lo que no podrán criar en esta zona al haber desaparecido los lugares adecuados. Estas especies, todas ellas observadas en la zona, son:
  • Verderón (Carduelis chloris): cría en horquillas de arbustos.
  • Jilguero (Carduelis carduelis): cría en horquillas de arbustos.
  • Pinzón (Fringilla coelebs): cría en arbustos y horquillas de árboles.
  • Curruca capirotada (Sylvia atricaplilla): cría en ramas bajas de arbustos.
  • Lavandera blanca (Motacilla alba): cría en oquedades de árboles y tocones.
  • Herrerillo común (Parus caeruleus): cría en huecos y agujeros de árboles.

Otras muchas aves pueden verse afectadas, ya que el ecotono que constituyen las riberas debido a que son zonas de transición entre varios ecosistemas, es un medio óptimo para descansar y cazar.

Mamíferos.

Los mamíferos observados en la zona directamente o indirectamente por huellas o restos son:

Erizo común (Erinaceus europaeus): utiliza los setos vivos para su hibernación y para instalar su nido de cría. La erradicación de setos vivos es uno de los principales peligros que afectan a la población de esta especie en España.

Gato montés (Felis silvestris): ocupa bosques de galería junto a ríos, utilizándolos para sus desplazamientos.

Zorro (Vulpes vulpes): las moras constituyen parte importante de su dieta otoñal.

Ahora se verá obligado a incrementar su presión depredadora sobre especies protegidas, como anfibios o reptiles, y sobre el conejo, en detrimento del Búho real(Bubo bubo) y el Águila imperial (Aquila adalberti), frecuentes cazadores de estos lugares.

El grupo de mamíferos que utilizan el bosque de galería como corredor ecológico va a verse seriamente afectado.

Murciélagos y rodedores: destrucción de zonas de campeo y refugios.

SEGUNDA PARTE

REFLEXIONES AL INFORME JUSTIFICATIVO

DE LAS LABORES DE LIMPIEZA

EMITIDO POR LOS TÉCNICOSRESPONSABLES

A continuación se reproduce íntegro el informe remitido por Técnicos de la Comunidad de Madrid a Proyecto Verde, junto con algunas observaciones a dicho informe que consideramos de interés.

 

– – – – – – – – – – – – – – – – inicio del informe – – – – – – – – – – – – – – – –

 

INFORME SOBRE EL ESCRITO DE D. CARLOS GONZÁLEZ-AMEZÚA HEREDERO A LA ALCALDESA DE COLMENAREJO, Dª ISABEL PECES-BARBA MARTÍNEZ

 

 

El día 4 de abril de 2000, D. Carlos González-Amezúa Heredero en nombre de Proyecto Verde remite carta a la Alcaldesa de Colmenarejo en la que pone de manifiesto que en visita realizada al río Aulencia con otros compañeros, desde la presa vieja hasta la confluencia de los términos municipales de Colmenarejo con Villanueva del Pardillo y Valdemorillo, quedaron profundamente desolados ante una actuación que está destruyendo una vegetación de ribera de gran valor ecológico.

 

En el mismo escrito se manifiesta que la actuación de limpieza es enormemente dañina por una serie de puntos que se exponen.

 

Al finalizar el escrito dicen que durante la mañana del día 4 de abril intentaron hablar con alguna persona responsable en la Consejería, pero afirman que los «filtros» les impidieron hablar con alguien verdaderamente resolutivo en este tema.

 

La realidad que es la siguiente:

 

1°.     La Consejería de Medio Ambiente a través de la Dirección General del Medio Natural, Servicio de Conservación de Montes, está ejecutando desde el pasado 12 de noviembre de 1999 el proyecto de «Tratamiento de riberas en la cuenca del río Guadarrama 1ª y 2ª fase», que consiste en la limpieza y mejora del cauce y márgenes del río Guadarrama y sus afluentes, abarcando los siguientes trabajos:

 

–                     Roza de matorral con motodesbrozadora.

–                     Clareo y poda, con eliminación de los pies malformados, caídos, secos, etc. y eliminación de las ramas bajas con una altura hasta 2 m.

–                     Recogida, apilado, saca y eliminación de los residuos procedentes de la roza, desbroce, clareo y poda.

–                     Plantación de frondosas.

–                     Recogida y retirada de basura y escombros dispersa a lo largo de la ribera.

–                     Colocación de carteles de obra y señales de no hacer fuego, no verter basura y escombros, etc.

 

2°.     A primeros de abril, se han paralizado todos los trabajos con el fin de evitar daños y molestias a la avifauna de la zona.

 

3°.     Los trabajos de roza y desbroce de matorral, han consistido fundamentalmente en la eliminación parcial de la zarza común (Rubus fructicosa) abundantísima en la zona del río Aulencia, mencionada en el escrito, y cuya eliminación ha sido difícil y muy trabajosa al haber alcanzado un gran desarrollo, y haberse realizado de una forma selectiva en todos los casos en que estaba dominando, asfixiando y secando al resto de la vegetación arbórea y arbustiva. La zarza común que se cortó al no haber sido eliminada de raíz, está brotando con fuerza quedando el terreno tapizado de brotes verdes y tiernos.

 

El desbroce ha sido totalmente selectivo cuidándose en todo momento, no eliminar ninguna planta del tipo de los arces, ruscos, sauces, álamos, etc. que vegetan en buenas condiciones.

4°.     Efectivamente, el río Aulencia, cuando se iniciaron los trabajos resultaba casi inaccesible por la gran maraña de zarzas, vegetación caída en el cauce del río, troncos secos, ramas entrecruzadas y gran cantidad de basura, plásticos y restos de escombros en los lugares de fácil acceso.

 

5°.     Las aguas del río, en algunos casos medio estancadas y. desbordadas. Por el contrario ahora corren mejor y por tanto se autodepuran y oxigenan más y mejor.

 

6°.     Las aves, anfibios y reptiles de la zona, han visto mejorado su hábitat, no teniendo que comer y beber en una ribera tan degradada como hasta esta primavera.

 

7°.     La fauna piscícola, al estar las aguas más oxigenadas y mayor desarrollo de microorganismos vivirá en mejores condiciones.

 

8°.     Los arrastres de tierras no aumentan, al estar las aguas más encauzadas por haberse retirado los residuos y materiales que obstruían el cauce y los bordes sembrados de una vegetación incipiente.

 

9°.     La fructificación será más intensa, al encontrarse los árboles y arbustos rejuvenecidos, al haberse eliminado la competencia y la parte muerta de los árboles con la poda, favoreciéndose la alimentación de la fauna asociada a estos ecosistemas.

 

10º.   Los trabajos, han sido paralizados en el momento en que los mismos podían suponer algún impedimento para la nidificación y desarrollo de la avifauna de la zona, no habiéndose trabajado en el lugar donde se dice que anida el búho real presente en el término municipal de Colmenarejo.

 

11°.   La vigilancia de los Agentes Forestales de la Comarca del Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y su entorno y la señalización ya colocada deben impedir que la zona se deteriore más de lo que estaba, por el contrario se aumentará la presencia en la ribera del río de los Agentes Forestales para que la situación mejore día a día con la colaboración de todos.

 

Por último decir que efectivamente la semana pasada, se recibió una llamada telefónica en los Servicios Técnicos de la Dirección General del Medio Natural en la que se pedía información de los trabajos que se estaban realizando en el río Aulencia. Por parte del Director de la Obra se contestó a todas las preguntas realizadas.

 

Madrid, 13 de abril de 2000

 

EL JEFE DE LA SECCIÓN II-SURESTE

Fdo.: José Luis García Martín

 

EL DIRECTOR DE OBRA

Fdo.: Rafael Mosquera Silvén

 

– – – – – – – – – – – – – – – – fin del informe – – – – – – – – – – – – – – – –

 

CONSIDERACIONES AL PUNTO 1

Los pies malformados o secos sirven de refugio y alimento a numerosas especies de insectos, aves y mamíferos, no teniendo ningún interés biológico la destrucción de estos lugares y suponiendo un gran perjuicio para este ecosistema. Asimismo, las ramas bajas de los árboles, son utilizadas por ciertas especies de aves para colgar sus nidos.

CONSIDERACIONES AL PUNTO 2

La mayor parte de aves dedican los meses de febrero, marzo, abril y mayo a preparar el nido, hacer la puesta, incubar y criar a sus polluelos. Por tanto, cuando se han detenido los trabajos, el daño ya era completo e irreversible. Y no sólo la avifauna. En la zona objeto de este informe hay una gran riqueza biológica y son muchos los mamíferos, anfibios y reptiles que crían en este ecosistema por esas fechas, más aun teniendo en cuenta el invierno tan benigno que hemos tenido.

CONSIDERACIONES AL PUNTO 3

El desbroce realizado no ha sido en absoluto selectivo, como lo demuestra el hecho de que la vegetación arbustiva ha sido sistemáticamente eliminada. La poda, como tal, se ha efectuado de manera poco cuidadosa, no se han “curado” las heridas y en muchos casos se ha desgarrado la rama. Esto facilitará la infección por hongos, como ya se ha podido constatar con especies como Inonotus hispidus, Coriolopsis gallica, Fomes fomentarius y Phellinus igniarius. Además, también se han talado pies de especies como sauces, álamos, olmos… e incluso especies catalogadas como el saúco (ver Anexo fotográfico). En este mismo Anexo fotográfico se puede ver el tramo de cauce que no ha sido limpiado, tramo tan rico o más en zarza como el de aguas abajo. Se puede observar la riqueza y vitalidad de su masa arbórea. La zarza ejerce un papel importantísimo en este ecosistema y es una fuente de protección y alimentación de primera magnitud, sin la cual muchas especies van a ver mermadas o en grave peligro sus poblaciones.

La zarza constituye uno de los primeros estadíos en el desarrollo de un bosque de ribera.

A su abrigo germinan y se desarrollan los los árboles y arbustos que, con el tiempo, acabarán por desplazarla. Al eliminarla se han eliminado varios años de evolución del ecosistema.

El concepto de “asfixiar” la vegetación arbórea puede estar ligado a la jardinería o a explotaciones forestales, pero nunca a un ecosistema natural, en el que cada especie ocupa el espacio “que se ha ganado”. Evidentemente, con la limpieza que se ha realizado, los árboles crecerán más. Y crecerían más todavía dejando un solo pie cada 10 metros de ribera, abonando periódicamente, fumigando y poniendo riego automático, por ejemplo.

CONSIDERACIONES AL PUNTO 4

No cuesta trabajo imaginar, ahora que el acceso al río es total, cuál va a ser su estado en poco tiempo, si antes que era una “maraña” impenetrable había “basuras, plásticos y restos de escombros”, que en muchos casos siguen estando ahí. Además de poderse tirar la basura con mucha más facilidad, se puede andar en moto, cruzar con los 4×4 y cuatriciclos, pescar y coger galápagos, por poner algunos ejemplos.

CONSIDERACIONES AL PUNTO 5

En el tramo que nosotros conocemos y habíamos inventariado antes de las labores de limpieza (en el término de Colmenarejo), no existía ni un solo embalsamiento que representara un problema para el río. La pendiente es suficiente como para arrastrar la vegetación que de manera natural caiga en él, y aquellos troncos que no pueden ser arrastrados se constituyen en micro-ecosistemas de enorme importancia. El verdadero problema de aguas estancadas lo constituyen los “brazos abandonados” del río. Estos brazos, que con el caudal normal no llegarían a entrar de nuevo en funcionamiento, reciben aguas cenagosas cada vez que la potabilizadora de Valmayor vierte sus lodos, lo que acompaña de un incremento momentáneo del caudal, ocupando las aguas cenagosas esos brazos abandonados, donde quedan retenidas. Esto fue observado por última vez el pasado día

2 de mayo, a las 11 horas, en que de nuevo se vertieron lodos (día festivo, para más datos).

CONSIDERACIONES AL PUNTO 6

Demuestra enorme ignorancia decir que las aves, anfibios y reptiles han visto mejorado su hábitat cuando lo que se ha hecho ha sido, simplemente, deteriorarlo o destruirlo. Anfibios y reptiles no habitan las copas de los árboles. Su vida se desarrolla a nivel del suelo, entre la vegetación que existía y ya no existe. Ahí encontraban cobijo, hacían sus madrigueras y se alimentaban. Ahora deberán aprender a cazar, a criar, a alimentarse y a cobijarse al descubierto, algo que, en el mejor de los casos, les va a llevar aprender varios millones de años. Respecto a las aves, hemos visto nidos situados en árboles con ramas podadas que han sido abandonados; también nidos caídos en el suelo.

CONSIDERACIONES AL PUNTO 7

Una de las funciones de la vegetación de ribera en climas mediterráneos es proteger el cauce y sus orillas de una excesiva insolación. La luz solar directa afecta a numerosas puestas de peces, destruyendo sus huevos. La incidencia directa del sol en el cauce va a suponer un importante aumento de la temperatura del agua, lo que implica un descenso considerable en el contenido de oxígeno. Además, la fauna piscícola va a ser objeto de una pesca intensiva, ahora que se puede acceder al cauce sin problema.

CONSIDERACIONES AL PUNTO 8

La vegetación sujeta y asienta el terreno. Una deforestación siempre acarrea erosión. En este caso, la poda masiva originará una erosión más efectiva sobre las orillas del cauce.

CONSIDERACIONES AL PUNTO 9

Efectivamente, dentro de pocos años, la zarza estará tan desarrollada como lo estaba hace unos meses —si no más—, y dará unas moras de excelente sabor y calidad. Entonces cabe preguntarse para qué se han gastado varias decenas de millones. Y hasta que vuelvan a crecer las zarzas, ¿qué comen los animales que se alimentan de ellas? ¿Dónde han ido a parar las especies arbóreas y arbustivas que se estaban desarrollando al abrigo del matorral?

CONSIDERACIONES AL PUNTO 10

Asusta que técnicos con tal desconocimiento sobre la vida silvestre puedan entrar con motosierras y motodesbrozadoras en un Parque Regional. Nos remitimos al punto 2, ya respondido.

TERCERA PARTE

CONSIDERACIONES JURÍDICAS Y NORMATIVAS

A tenor de todo lo expuesto en la primera parte de este informe, se deduce que la actuación llevada a cabo en la zona objeto del estudio (riberas del río Aulencia a su paso por el municipio de Colmenarejo) ha modificado sustancialmente el ecotono del bosque de ribera, alterando su equilibrio y modificando sus parámetros de uso.

Estas actuaciones se han realizado sin tener suficientemente en cuenta las leyes y disposiciones que protegen este entorno, algunas de las cuales citamos a continuación:

  1. A) Ley 20/1999 del Parque Regional de la Cuenca Media del Guadarrama .

El tramo afectado se encuentra incluido dentro del parque como Zona de Máxima

Protección, especificada en el PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) como “Sotos y vegas del Guadarrama-Aulencia”.

Esta Ley establece en el Art.3a como objetivo “promover la conservación, regeneración y mejora de los ecosistemas fluviales y asociados al bosque de galería para garantizar su diversidad biológica, así como la de aquellos ecosistemas ligados a los mismos”.

El PORN establece como actuación permitida en estas zonas “la restauración de la vegetación que tenga por objeto la conservación y mejora de las formaciones existentes”.

En modo alguno autoriza la transformación de las formaciones existentes en otras diferentes.

En la Propuesta de Instrumentación Normativa, en el apartado de Prohibiciones y Limitaciones, establece: “Con carácter general se prohíbe el arranque, recogida, corta y desraizamiento de las especies incluidas en el Catálogo General de Especies Amenazadas, así como la poda de ramas y la recolección de flores, frutos y semillas de las mismas”. Se ha podido constatar la tala de varios ejemplares de Saúco (Sambucus nigra) —protegido por el Decreto de la Comunidad de Madrid 22/1985— gracias a que han rebrotado del tocón, como se demuestra en el Anexo fotográfico.

El párrafo siguiente dice: “Se prohíben las actuaciones que impliquen la destrucción o degradación de las formaciones vegetales”. A juicio de los firmantes de este informe, la eliminación de la práctica totalidad de formaciones arbustivas de la zona afectada, propiciará un cambio en el anterior ecosistema, merced al cual, aquellas especies de crecimiento más rápido y aquellas capaces de sobrevivir a la tala rasa efectuada, prosperarán en detrimento de todas las demás.

  1. B) Ley 2/1991 sobre Protección de Animales y Plantas.

En el Capítulo III, Sección 2ª, Artículo 14.1, dice: “Queda prohibido dar muerte, dañar, molestar o inquietar a las especies de animales catalogadas”. Y en el Capítulo III, Sección 2ª, Artículo 14.2: “Se prohíbe la perturbación de los espacios de recuperación, crianza, muda, invernada, reposo y paso de las especies animales catalogadas”.

Las labores de limpieza, objeto de este informe, han sido realizadas por medios mecánicos muy ruidosos (motosierra y desbrozadora), en una zona y una época del año (meses de febrero, marzo y principios de abril) en la que muchas especies catalogadas se encontraban en periodo de anidamiento o cría.

  1. C) Real Decreto 1997/1995 sobre Espacios Naturales

Artículo 1: “El Objeto del presente Real Decreto es contribuir a garantizar la biodiversidad en el territorio en que se aplica la Directiva 92/43/CEE, mediante la adopción de medidas para la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres en el territorio español”.

En el Anexo I de este Real Decreto, se establecen los “Tipos de hábitats naturales de interés comunitario”, entre los que se encuentra la “vegetación flotante de ranúnculos de los ríos de zonas premontañosas y de planicies” y “ los ríos mediterráneos de caudal permanente con cortinas vegetales ribereñas de Populus alba y Salix”,especies todas ellas muy abundantes en el ecosistema que nos ocupa.

En el Anexo II, se establecen las especies animales y vegetales para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación. En la Primera Parte del Informe se citan un buen número de especies contenidas en este Anexo.

Las actuaciones que se han llevado a cabo en las riberas del Aulencia (y en otros lugares de la Cuenca del Guadarrama) pueden ser constitutivas, no sólo de infracción administrativa, sino incluso de delito penal.

A tal efecto, el Código Penal, en su Artículo 330 establece como sujeto de una actuación delictiva a “quien, en un espacio natural protegido, dañare gravemente alguno de los elementos que hayan servido para calificarlo”. Y más adelante, en el Artículo 338, se establece el agravante de delito en zonas naturales: “Cuándo las conductas definidas en este Título afecten a algún espacio natural protegido, se impondrán las penas superiores en grado a las respectivamente previstas”.

CUARTA PARTE

CONCLUSIONES

  • Las actuaciones del tipo de las realizadas por la empresa Tragsa en el cauce del Ausencia deberían atenerse al Plan Rector de Uso y Gestión del Parque, que ya debería haber entrado en vigor. El Artículo 12 de la Ley, establece que el Plan Rector de Uso y Gestión “deberá ser informado preceptivamente por la Junta Rectora del Parque”. En el momento de redactar este informe dicha Junta Rectora aún no se ha constituido oficialmente.

Parece, cuanto menos, poco cortés —cuando no despreciativo para dicha

Junta— el hecho de emprender actuaciones tan polémicas y desafortunadas muy poco antes de constituirse esta Junta Rectora.

  • La Segunda Fase prevista —reforestación— debe ser paralizada de inmediato. Resulta incomprensible que se corten árboles y se vuelvan a plantar con cargo a los presupuestos.

¿Que criterios se han seguido para utilizar especies como Tamarix gallica y

Plátano, completamente ajenas al ecosistema que nos ocupa? El bosque tiene mecanismos suficientes para regenerarse por sí mismo, siempre que se le deje, impidiendo la circulación de vehículos por las riberas, que ahora y gracias a las actuaciones de la Comunidad de Madrid es perfectamente posible y frecuente. La pretendida reforestación, llevada a cabo mediante retroexcavadora dotada de orugas (según la Memoria de Tragsa) sería la puntilla para este ecosistema.

  • El sistema de adjudicación de la obra, mediante convenio, no parece el más adecuado tratándose de un Parque Regional y zona LIC. Se echa en falta unas directrices legales y técnicas estrictas por parte de la Administración, que se limita a revisar, corregir y aprobar la memoria presentada por la empresa adjudicataria. Habría que tener en cuenta, además, el historial de dicha empresa, de la que se podría realizar un completo informe sobre actuaciones polémicas relacionadas con el medio ambiente.
  • El bosque de ribera del río Aulencia es uno de esos ecosistemas que el espíritu y la letra de la Ley protegen. A pesar de los constantes vertidos de lodos de la potabilizadora de Valmayor y a pesar de la ausencia de depuración en Colmenarejo, la vieja presa del Aulencia decanta buena parte de estos sedimentos y permite que, aguas abajo, se haya desarrollado un ecosistema estable y privilegiado por la variedad de su flora y fauna.
  • Las actuaciones de “restauración de la ribera” no han tenido en cuenta la realidad del ecosistema (no puede ser igual una actuación en el tramo mejor conservado del río Aulencia que en un soto accesible y degradado del Guadarrama), ni las leyes que lo protegen. Se ha alterado gravemente la vida del bosque, con actuaciones que, a buen seguro, han perjudicado seriamente la reproducción de muchas especies. Se han talado pies enteros de encina, olmo, fresno, sauce… con un criterio que busca declaradamente la accesibilidad al lugar y la estética por encima de su conservación y sus valores naturales (“…se realizarán podas de formación sobre chopos y sauces…”; “…desbroce de las matas de zarza que impiden el normal tránsito por la margen…”según declara la Memoria de Tragsa). Se han talado pies de especies catalogadas. Se ha eliminado la cubierta arbustiva, privando de refugio y alimento a multitud de especies.

En definitiva: se ha sustituido un bosque natural de alto valor ecológico por un espacio antropogénico.

  • La falta de cobertura arbustiva privará de lugares de anidamiento a muchas aves, de refugio a animales tan esquivos como el erizo o el gato montés. Las crías de galápago leproso quedarán expuestas a la acción de los depredadores, como ya hemos tenido ocasión de comprobar sobre el terreno.
  • La función de “corredor biológico” que deben tener estos bosques de galería ha quedado seriamente mermada ante el desamparo que la ausencia de la vegetación arbustiva produce en las especies silvestres. El corredor del Aulencia-Guadarrama, que conecta la zona de la sierra con los sotos y bosques de la planicie, y permitía el intercambio genético y la expansión, ha sido “limpiado en su mayor parte”. Las consecuencias de aislar estos ecosistemas pueden ser de enorme gravedad. Esta función —que en parte ha inspirado la creación del Parque Regional— ha sido muy afectada por una actuación que no ha tenido en cuenta otros factores que los puramente forestales y recreativos. A este respecto, el propio PORN dice: “La presencia de agua y de arbustos espinosos en los diferentes cauces favorece el flujo de fauna procedente de biotopos circundantes hacia dichos cauces, por lo que muchas especies de vertebrados propias de estos habitats desarrollan parte de sus ciclos vitales en la vegetación riparia.

(Memoria descriptiva: Medio Natural: Fauna.)”

  • La sistemática eliminación de la zarza priva al bosque de un almacén de comida inigualable.

Muchos animales podían hacer frente al crudo invierno con buenas perspectivas de supervivencia gracias a esta despensa de moras, sabrosas y nutritivas.

  • El río, antes inaccesible para el hombre en la inmensa mayoría de su recorrido, es ahora un lugar de fácil acceso, al haber desaparecido la vegetación arbustiva. Las motos y todoterrenos, que tanto daño están haciendo en los alrededores, podrán campar a sus anchas. De hecho ya se les ve cruzando el río y recorriendo sus —ahora— expeditas orillas, cosa inimaginable hace tan solo unos meses.
  • Los trabajos de tala se han realizado en una época del año en la que es muy difícil incluso para técnicos —y no digamos para el personal no cualificado— diferenciar especies arbóreas de pocas savias carentes de follaje. Y cómo era de esperar, se han cortado muchas cosas que no deberían haberse cortado.
  • Hemos sido capaces —y así lo hemos reflejado en este informe— de evaluar los daños inmediatos producidos sobre la flora y la fauna. Pero se tardará tiempo en saber el alcance a medio y largo plazo que esta actuación vaya a tener sobre el complejo ecosistema de la zona.
  • La Ley no obliga a realizar una evaluación de impacto ambiental para obras de esta índole. Pero las obras ejecutadas por Tragsa han conculcado varias leyes de protección de la naturaleza emanadas de la propia Asamblea de Madrid, lo que resulta paradójico y exige una pronta revisión de las normas que regulan la EIA.
  • La memoria elaborada por Tragsa para esta obra no hace la menor alusión al valor del ecosistema en el que se ha actuado, ni a las precauciones que deben adoptarse para preservar la fauna, ni a las especies protegidas que no se deben tocar, ni al carácter de Parque Regional de la zona tratada. Todo esto parece no tener el más mínimo interés.
  • Se ha dañado gravemente un ecosistema protegido, y se ha hecho con dinero público.

QUINTA PARTE

BUSCAR SOLUCIONES

Somos conscientes de la dificultad que representa para una gran administración como la autonómica, con unos medios limitados, controlar todas y cada una de las actuaciones de las empresas adjudicatarias e incluso de sus propios funcionarios. Y precisamente por eso, se debería contar de manera más efectiva con aquellas entidades y asociaciones ocupadas y preocupadas por estos temas , máxime cuando de esta colaboración sólo se pueden derivar beneficios para todas las partes, especialmente para nuestro medio ambiente.

La frecuencia de episodios similares a éste y la convicción mostrada por los técnicos responsables de la obra en el informe remitido (ver Anexo I), nos llevan a considerar que quizá haya llegado el momento de sentarnos todos juntos —Administración, Legisladores y Asociaciones Ecologistas— a dialogar sobre un nuevo modelo de gestión ecológica, que tenga en cuenta toda la complejidad de los ecosistemas y no sólo los aspectos forestales y recreativos —muy importantes, pero no los únicos— que parecen ser los que priman en la actualidad.

Quizá tengamos que recordar que en un entorno natural equilibrado —y el bosque de galería del Aulencia era lo más parecido— todos los elementos de la flora y la fauna cumplen un cometido. No se puede tocar una pieza sin que el “puzzle” se resienta. Incluso esos árboles viejos y malformados que tanto parecen molestar a los técnicos que han dirigido las obras, tienen una función vital en el bosque.

La Directiva Marco sobre Aguas, cuya aprobación por Bruselas parece inminente, introduce el concepto de Calidad Ecológica como baremo para determinar la calificación de un humedal, en contra de los criterios hasta ahora imperantes que daban al análisis físico-químico del agua prioridad casi absoluta. Este concepto de Calidad Ecológica engloba, además de las características químicas, las morfológicas y las biológicas. Este concepto global deberá, por tanto, incorporarse en breve a todos los criterios de calidad de las aguas.

El medio ambiente es un bien frágil. Y necesita tratarse con la delicadeza, la prudencia y el conocimiento que esta fragilidad exigen. La propuesta de colaboración entre administración y administrados, debería permitir que los siempre escasos recursos económicos destinados al medio ambiente sirvan para protegerlo y no, como en este caso, para destruirlo. La comunicación con las corporaciones locales, asociaciones y grupos ecologistas locales y regionales mediante la apertura de un periodo de alegaciones similar al que existe para otras obras, detectaría los problemas antes de que se produjeran, evitando conflictos que siempre acaban teniendo una repercusión social y mediática que nadie desea.

Los ecosistemas tienden a equilibrarse por sí mismos. La intervención humana, llevada a cabo de la manera que se ha hecho, sólo dificulta el proceso e incluso lo invierte.

De los problemas que pudiera tener el ecosistema objeto de este estudio, ninguno de la magnitud que deja tras de sí la actuación de Tragsa bajo la dirección de la Dirección General de Medio Natural. ¿Qué interés tiene para el río Aulencia y su fauna la accesibilidad humana? Se aduce que se ha evitado el riesgo de incendio merced a la eliminación del matorral. Pero es ahora cuando existe verdadero riesgo, ya que es ahora cuando se puede visitar una zona que anteriormente era inaccesible. La estética forestal no es la estética del martín pescador, el galápago o el saúco. Los espacios se pueden reforestar, pero lo que es irreversible es la pérdida de la biodiversidad en su conjunto.

El gran azote de nuestros bosques de ribera no son las zarzas, ni los árboles malformados ni secos, ni el matorral (por la abundancia de todas estas formaciones vegetales se llaman, precisamente, “bosques de galería”). Todos sabemos cuáles son los verdaderos enemigos de estos ecosistemas y, en el caso concreto del río Aulencia, uno de los peores son los vertidos ilegales de lodos que la potabilizadora del embalse de Valmayor viene realizando desde hace muchísimos años.

 

 

 

EL EQUIPO REDACTOR:

 

Carlos González-Amezúa Heredero

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS ENACCIÓN

 

Alberto Fernández Lop

DR. EN BIOLOGÍA.

ADENA-WWF ESPAÑA

 

Javier Zarzuela

MIEMBRO DE LA JUNTA RECTORA DELPRCMG

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Theo Oberhuber

BIÓLOGO

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Francisco Segura Castro

BIÓLOGO

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Elvira González Sánchez

DRA. EN BIOLOGÍA.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS ENACCIÓN

 

Gema Morales Mazón

DRA. EN BIOLOGÍA

 

Roberto Pérez Moro

BIÓLOGO.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS ENACCIÓN

 

Serafín Díaz Sánchez

BIÓLOGO.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS ENACCIÓN

 

Luis Javier Bernárdez

NATURALISTA.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS ENACCIÓN

 

Enrique Cortés Estrada

BIÓLOGO.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Javier Herrero Mendoza

INGENIERO AGRÓNOMO.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Elena García Motellón

BIÓLOGA.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

José Manuel Chaves

BIÓLOGO.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Margarita Fernández Arroyo

FARMACEUTICA

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Ricardo Fombuena Licer

INGENIERO AGRÓNOMO.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Carmen Navarro

BOTÁNICO. ARBA

 

Francisco Prieto García

MICÓLOGO.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Andrés Revilla

BOTÁNICO. ARBA

 

Susana Martín Arribas

BIÓLOGA.

PROYECTO VERDE-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

 

Mª del Carmen Guillén Benito

BIÓLOGA

 

Arturo Almodóvar Manzanares

BIÓLOGO

 

 

 

 

 

(Para descargar documento Acrobat (PDF) pulse aquí)

Proyecto para el establecimiento de una estación biológica en Valmenor

Haz click aquí para ampliarEn el embalse de Valmenor, que en Colmenarejo conocemos como “La presa vieja” y en Valdemorillo como el “embalse de Valdemorillo”, existen unas edificaciones que forman parte de las viejas instalaciones creadas a principios de siglo para decantar y depurar de sólidos las aguas de este embalse y proporcionar infraestructura y cobijo a los empleados que trabajaban en las mismas. En el lado de Valdemorillo está, en un lugar privilegiado y con unas impresionantes vistas al embalse, la casa del ingeniero jefe. Y en el lado de Colmenarejo, tenemos, además de toda la infraestructura industrial, unas casitas que debieron ser morada del personal de mantenimiento y que llevan, como todo lo demás, años abandonado. El estado de estas casitas es bueno, lo que permite que, con poca inversión, puedan ser de nuevo utilizables.

Estas instalaciones pertenecen al propietario del embalse, el Estado español, a través de su organismo autónomo, la Confederación Hidrográfica del Tajo, y están en una zona de máxima protección del Parque Regional del Guadarrama.

Esta ubicación tan sensible, unida al hecho de que toda esta zona es refugio de la más importante fauna que tenemos en todo el municipio, desaconseja por completo cualquier utilización que no sea estrictamente científica y minoritaria, ya que los impactos que pueden producir un alto número de visitantes, serían suficientes para alejar de estos lugares al búho real, al gato montés, a la gineta y quién sabe qué otros huéspedes ilustres.

Pensamos que sería un excelente uso la creación de una estación biológica permanente, que pudiera ser utilizada por todos aquellos colectivos científicos con interés en el estudio de la fauna, la flora o la gea de la zona. Excepcionalmente, podrían impartirse seminarios prácticos e incluso visitas muy selectivas de escolares. El centro, que podemos llamar “Estación biológica de Valmenor” tendría conexiones firmes con tres pilares básicos: el mundo universitario, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Medio Ambiente.

Haz click aquí para ampliarEl proyecto fue presentado a la Consejería de Medio Ambiente, que lo valoró muy positivamente, pero fue aplazado por falta de presupuesto. De momento está a la espera, bien de que la Consejería lo retome, o bien de que cambien las condiciones políticas y pueda ser el propio ayuntamiento de Colmenarejo quién lo auspicie frente a la Administración.
Lo más interesante de este proyecto no es el proyecto en sí, sino las posibilidades de futuro que tiene. Dentro de unos años, las aguas que lleguen a este embalse de Valmenor, serán procedentes de la depuradora de Colmenarejo (en construcción), y en menor medida de la planta potabilizadora del embalse de Valmayor. Para entonces, es de esperar que hayamos conseguido evitar el vertido de lodos que periódicamente vierte ilegalmente esta planta al río Aulencia y que se terminan depositando en este pantano.

Bien por una limpieza previa del embalse o bien por la desactivación de estos residuos con el paso del tiempo, si nada se tuerce, en unos años este embalse volverá a ser uno de los lugares privilegiados para la fauna de toda la Comunidad de Madrid, y este proyecto (u otro similar) estará sobre las mesas de todos los responsables —comunitarios, estatales y autonómicos— de medio ambiente.

Ayudando al galápago español (Actividad científica)

No se trata de una actividad inducida por la reciente ola gubernamental de patriotismo. En absoluto.

fortunadamente para ellos, los animales no están ligados a los países, ni tienen que sufrir las servidumbres derivadas de ello. Los animales son de aquellos lugares que han permitido, a lo largo de los siglos, milenios y millones de años, que lleguen a ser lo que son. Mientras que los seres humanos nos empeñamos en tratar de convencer a nuestros vecinos de que la tierra que habitamos tiene entidad propia porque la habitamos nosotros, y no otros, los animales son lo que son porque habitan una determinada región o territorio. No es el ser vivo quien da carta de naturaleza al territorio, sino justamente al revés.

¿Quiénes son estos galápagos?
El entorno mediterráneo-europeo ha creado dos especies de galápago a lo largo de millones de años, que se han ido adaptando perfectamente al devenir de las circunstancias propias de este territorio. Son el galápago leproso (Mauremys caspica) y el galápago europeo (Emys orbicularis). Son las únicas especies de galápago que podemos encontrar en España.

El primero, el leproso, es una especie con buena salud, a pesar de su nombre. Es relativamente abundante en los arroyos y ríos de nuestra geografía. En Colmenarejo es abundante, y se le puede ver tomando el sol en los días fríos de comienzo de la primavera, en las riberas del Aulencia, La Peralera, Membrillo… y otros lugares. Se llama vulgarmente “leproso” por el aspecto de su concha, algo descamada y cutre. Si a este nombre unimos que, en nuestro pueblo, habita arroyos verdaderamente infectos, puede dar una sensación equivocada sobre su salud ecológica.

El galápago europeo es otra cosa. Ocupa hábitats algo más exigentes que los del leproso, pero con mucha menor fortuna. De hecho, el galápago europeo está en peligro de extinción.

Una vez más (y son muchas ya) en Colmenarejo tenemos la fortuna de poder verle en el río Aulencia. No es nada fácil, porque es muy escaso. Originariamente, estos dos galápagos seguramente ocuparían ecosistemas diferentes, pero la eliminación y degradación progresiva de sus lugares de habitación, ha provocado que en la actualidad compartan ciertos hábitats. Es una adaptación natural a las condiciones cambiantes del medio, y no tendría mayor trascendencia si no hubiera entrado en juego una especie temible y agresiva, capaz de modificar las condiciones del medio como nunca sucedió anteriormente en la historia de la Tierra: el Homo sapiens.

Vuelve el hombre
Las crías de Homo sapiens han mostrado desde tiempos de Atapuerca (si no antes) una gran predilección por las mascotas. Y los ejemplares adultos de esta especie, se caracterizan por dar a sus crías, no solo lo que necesitan para su adecuado desarollo físico, social e intelectual, sino también todo aquello que las crías demandan, aunque sea absolutamente superfluo. Y las crías, con esa inteligencia prodigiosa que no tiene parangón en el reino animal, saben aprovechar esta debilidad del adulto, y demandan constantemente.

Para complacer esta demanda, el Homo sapiens de Estados Unidos, se dedicó a criar a sus propios galápagos autóctonos y venderlos en Europa. Aquí, los adultos de Homo los compraron a mansalva para contentar a sus crías. Y cuando se quisieron dar cuenta, uno de cada 20 hogares con niños tenía su galápago de Florida.

Pasó el tiempo, y lo que era una preciosa y manejable tortuguita, se convirtió en un terrible depredador de 30 cm. Esta evolución tuvo lugar al mismo tiempo que la de la cría de Homo, que pasó de ser un cachorro adorable a convertirse en un individuo preadulto atacado de abcesos purulentos (llamados granos) y dominado por la secreción hormonal, y con un carácter insufrible. Ante esta situación, la manada de Homos comienza a ver a la enorme tortuga como un verdadero problema. Y, ¿cuál es la manera en que la especie Homo encara sus problemas? Desviándolos. Y así, el galápago de Florida termina en un río, arroyo o pantano cercano, porque —eso sí— la especie Homo cuida mucho las apariencias, y no es cuestión de “cargarse” a la tortuguita.

Todo lleno de galápagos de Florida
Y así, poco a poco, nuestros ríos, pantanos y arroyos se han ido llenando de este galápago, que no es ni bueno ni malo, pero que compite por la comida y el territorio con los galápagos europeos, y lo hace con gran ventaja, porque es muchísimo más agresivo y voraz.
Las autoridades, que muestran gran sensibilidad por los problemas ambientales, prohíben en un momento dado, la importación de este galápago. Pero no pasa nada, porque en el sureste de los Estados Unidos existe la mayor diversidad de galápagos del mundo, y si no les dejan mandarnos el de Florida, pues mandarán el del Mississippi, como ocurre actualmente. Y cuando prohíban el del Mississippi, pues mandarán otro cualquiera de entre las cuarenta especies que tienen.

Un desastre ecológico
Estos galápagos americanos están terminando, no solo con las colonias de galápago europeo, sino también con grandes poblaciones de anfibios y de peces autóctonos. Son carnívoros puros, se comen las puestas, las crías, los renacuajos, los alevines, los individuos adultos… todo lo que cae en sus manos. Incluso, todo aquel que tenga un galápago foráneo, sabe que a pesar de no tener dientes, es capaz de hacer presa en un dedo y no soltarlo.

La AHE entra en escena
La AHE es la Asociación Herpetológica Española (), una asociación eminentemente científica cuyo objetivo primordial es el estudio y protección de la fauna herpetológica de nuestro país. Los “herpetos” son los anfibios y los reptiles: ranas, sapos, tritones, culebras, serpientes, tortugas y galápagos.

La AHE se dirige a nosotros en septiembre de 2002. Ya habíamos tenido ocasión de colaborar directa o indirectamente en varios temas: estudio de la fauna de anfibios en Colmenarejo, censo de poblaciones atropelladas de sapo en el entorno del dique de Valmayor, estudio de la fauna de anfibios en el Parque del Guadarrama, etc. En esta ocasión, el objetivo es intentar capturar galápago americano en una zona que se ha detectado como uno de los últimos reductos del galápago europeo en nuestra región: el área de influencia de los ríos Aulencia-Guadarrama. La convocatoria tiene un objetivo quizá más importante: la realización de un reportaje por parte de Telemadrid, con el objeto de concienciar a la población para que no deje en libertad este tipo de tortugas importadas.
Ponemos en marcha la maquinaria, y una vez más, nuestros socios responden a las mil maravillas. Cerca de 40 personas nos dirigimos al embalse de los Arroyos, lugar en el que la AHE ha detectado una importante presencia de galápago de Florida.

El resto de la historia la podéis ver en el reportaje fotográfico “Pescando” galápagos. Merece especial atención el enorme galápago de más de 25 años que consiguieron atrapar José Ignacio y Juan. Un precioso ejemplar que, por desgracia, estaba en un lugar al que nunca debía haber llegado. Tanto este ejemplar, como todos los que nos han ido llegando a raíz de la emisión del reportaje en Telemadrid y del artículo aparecido en el Diario del Noroeste, han sido llevados a Grefa, en donde disfrutan de una vida apacible en una charca artificial que comparten con decenas de colegas llegados del otro lado del Atlántico.

Conclusión: ¿No es muchísimo más fácil no comprar galápagos, o al menos no tirarlos a los ríos?

Respuesta: sí.